Un sistema de respaldo (backup) es una instalación solar conectada a la red que, solo durante un apagón, se separa de ella y alimenta la casa con su batería. Una instalación aislada nunca está conectada a la red: tiene que producir y almacenar toda la energía de la vivienda, todos los días del año. Para una casa que ya tiene red, el respaldo es casi siempre la opción lógica; la aislada tiene sentido donde no llega la red o llevarla es muy caro.
Tras el apagón de abril de 2025, mucha gente me preguntó por desconectarse de la red y «no depender de nadie». Es una idea atractiva, pero en una vivienda que ya tiene suministro pocas veces compensa: el respaldo te da casi la misma seguridad por una fracción del coste y sin renunciar a las ventajas de la red.
En este artículo vas a ver:
- Qué es cada sistema y en qué se diferencian.
- Qué equipos lleva cada uno y cómo se dimensiona.
- Los costes con números para la misma vivienda.
- Cuándo conviene cada uno.
- Si tiene sentido desconectarse de la red teniendo suministro.
Respuesta rápida: si tu casa tiene red y quieres luz en los apagones, elige un sistema de respaldo: añade unos 300–2.000 € a una instalación con batería. Si tu casa no tiene red, o conectarla cuesta muchos miles de euros, la instalación aislada es la solución.
Qué es cada sistema
Sistema de respaldo (backup)
Es una instalación de autoconsumo normal, conectada a la red, con placas, inversor híbrido y batería. En el día a día funciona como cualquier otra: consume de las placas y de la batería, compra a la red cuando le falta energía y vierte los excedentes, que se compensan en la factura.
Cuando se va la luz, el sistema:
- Detecta el corte y separa la vivienda de la red.
- Alimenta los circuitos elegidos con la batería.
- Recarga la batería con las placas mientras haya sol.
- Cuando vuelve la red, se reconecta automáticamente.
La red sigue siendo la base del suministro, y la batería solo tiene que cubrir los cortes.
Instalación aislada
No tiene conexión a la red. Las placas, la batería y el inversor-cargador forman una pequeña red eléctrica propia que tiene que cubrir todo el consumo de la vivienda, de día y de noche, en verano y en invierno, también tras varios días seguidos nublados.
Casi siempre incluye un generador de apoyo para los periodos de poca producción, y exige adaptar los hábitos de consumo a la energía disponible.
La diferencia en una frase
En un sistema de respaldo, la batería te protege de los cortes ocasionales; en una instalación aislada, la batería y las placas son tu única fuente de energía.
Comparativa
| Aspecto | Sistema de respaldo | Instalación aislada |
|---|---|---|
| Conexión a la red | Sí, siempre salvo en los apagones | No |
| Qué cubre la batería | Los cortes ocasionales y el consumo nocturno habitual | Todo el consumo, todos los días |
| Tamaño de la batería | 5–10 kWh suele bastar | 15–30 kWh o más en una vivienda permanente |
| Placas | Dimensionadas por el consumo anual | Dimensionadas para el invierno: bastantes más |
| Generador | No hace falta | Muy recomendable |
| Excedentes | Se compensan en la factura | Se pierden cuando la batería está llena |
| Factura de la luz | Reducida, con parte fija (potencia y contador) | No hay factura eléctrica |
| Riesgo de quedarse sin energía | Muy bajo: la red es la base | Real, en rachas largas sin sol si no hay generador |
| Hábitos de consumo | Libres | Hay que adaptarse a la energía disponible, sobre todo en invierno |
| Coste de la instalación | Moderado | Alto |
| Mantenimiento | Bajo | Mayor: generador, más batería, más vigilancia |
| Trámites | Los de una instalación de autoconsumo | Los de una instalación eléctrica aislada, sin distribuidora |
Lo que comparten
Ambos usan placas solares, batería e inversor, y ambos mantienen la luz cuando falla la red. Por eso a veces se confunden. La diferencia es que en el respaldo la red hace el trabajo pesado y la batería cubre los imprevistos; en la aislada, todo depende de tu propia instalación.
Equipos y dimensionado
Sistema de respaldo
| Equipo | Qué se necesita | Cómo se dimensiona |
|---|---|---|
| Placas | Las de una instalación normal de autoconsumo | Por el consumo anual de la vivienda |
| Inversor híbrido con función de respaldo | Que pueda funcionar en isla durante un corte | Potencia de respaldo suficiente para los circuitos esenciales |
| Batería | LFP, compatible con el inversor | Por el consumo nocturno, con una reserva para apagones |
| Conmutación automática | Separa la casa de la red durante el corte | Integrada en el inversor o en una caja externa |
| Cuadro de circuitos esenciales | Nevera, luces, router, caldera, algunos enchufes | O respaldo de toda la casa, si el inversor y la batería lo permiten |
Una vivienda típica se cubre con 4–5 kW de placas, una batería de 5–10 kWh y un respaldo de circuitos esenciales.
Instalación aislada
| Equipo | Qué se necesita | Cómo se dimensiona |
|---|---|---|
| Placas | Bastantes más que en una instalación conectada | Para cubrir el consumo diario en invierno, con margen |
| Inversor-cargador aislado | Crea la red de la casa y carga la batería desde las placas o el generador | Por la potencia máxima simultánea y los picos de arranque |
| Batería | LFP, de gran capacidad | Consumo diario × días de autonomía |
| Generador | Gasolina, gasóleo o gas | Para recargar en rachas sin sol y alimentar picos |
| Protecciones y puesta a tierra | Las de cualquier instalación eléctrica | Según el reglamento de baja tensión |
Ejemplos de dimensionado aislado
| Vivienda | Consumo diario | Placas | Batería útil | Generador |
|---|---|---|---|---|
| Casa de fin de semana en Levante | ≈ 5 kWh | 2,5–3 kW | 10–12 kWh | Opcional, recomendable |
| Vivienda permanente en Levante | ≈ 15 kWh | 7–8 kW | 25–30 kWh | Sí, de 3–6 kW |
| Vivienda permanente en el interior norte | ≈ 15 kWh | 9–11 kW | 30–40 kWh | Sí |
En la aislada, la clave es el invierno: en diciembre una placa produce la mitad que en verano, los días son cortos y puede haber varios días seguidos nublados. Por eso las placas y la batería son mucho mayores que en una instalación conectada.
Costes con números para la misma vivienda
Vivienda permanente en Levante, familia de 4 personas, unos 5.500 kWh al año (15 kWh al día). Factura actual sin placas: unos 1.330 € al año.
Opción 1: sistema de respaldo
| Partida | Coste orientativo |
|---|---|
| Placas de 5 kW con inversor híbrido | ≈ 6.500 € |
| Batería LFP de 5 kWh | ≈ 4.000 € |
| Cuadro de circuitos esenciales | ≈ 500 € |
| Total | ≈ 11.000 € |
Factura anual con la instalación: unos 245 € (incluida la parte fija de potencia y contador).
Opción 2: instalación aislada (desconectándose de la red)
| Partida | Coste orientativo |
|---|---|
| Placas de 8 kW con estructura | 8.000–9.500 € |
| Batería LFP de 30 kWh útiles | 15.000–19.500 € |
| Inversor-cargador aislado de 6–8 kW | 2.000–3.000 € |
| Generador de apoyo | 1.000–2.500 € |
| Instalación, protecciones y documentación | 1.500–2.500 € |
| Total | ≈ 27.500–37.000 € |
Factura eléctrica: 0 €. Pero hay que sumar el combustible del generador (unos 100–200 € al año) y la sustitución de una batería mucho mayor dentro de 12–15 años.
La comparación
| Respaldo | Aislada | |
|---|---|---|
| Inversión | ≈ 11.000 € | ≈ 27.500–37.000 € |
| Gasto anual en energía | ≈ 245 € de factura | ≈ 100–200 € de combustible |
| Diferencia de inversión | — | +16.500 a +26.000 € |
| Ahorro anual adicional de la aislada | — | ≈ 50–150 € |
Para una vivienda que ya tiene red, desconectarse cuesta más de 15.000 € adicionales para ahorrar como mucho unos 150 € al año. No se recupera nunca.
Cuando no hay red
La cuenta cambia por completo si la vivienda no tiene conexión: llevar la red puede costar desde varios miles hasta decenas de miles de euros, según la distancia a la línea más cercana. En ese caso, la instalación aislada suele ser la opción más razonable desde el principio.
Cuándo elegir cada uno
| Tu situación | Sistema recomendado |
|---|---|
| Vivienda con red, quieres luz en los apagones | Respaldo |
| Vivienda con red en zona con cortes frecuentes | Respaldo, con batería algo mayor |
| Vivienda con red, quieres «independencia total» | Respaldo bien dimensionado: te da casi toda la independencia práctica sin renunciar a la red |
| Casa de campo o de fin de semana sin red | Aislada |
| Vivienda permanente sin red y conexión muy cara | Aislada, con generador de apoyo |
| Caseta, huerto o nave pequeña sin red | Aislada pequeña |
| Vivienda con red muy débil o inestable (caídas de tensión frecuentes) | Respaldo con conmutación rápida |
Una opción intermedia: aislada con red de apoyo
Algunas instalaciones funcionan en la práctica como aisladas, pero mantienen la conexión a la red solo como apoyo: el inversor-cargador toma energía de la red cuando la batería se agota, sin verter nunca excedentes. Puede interesar a quien quiere maximizar su autonomía sin el riesgo de quedarse sin energía en invierno. A cambio, no se aprovechan los excedentes en la factura y se sigue pagando la parte fija de la red. Para la mayoría de viviendas, un sistema de respaldo convencional con compensación de excedentes es más rentable.
¿Desconectarse de la red teniendo red?
Es legal darse de baja del suministro y vivir con una instalación aislada. Pero, para una vivienda que ya tiene red, rara vez es buena idea. Estos son los motivos:
1. El invierno
En diciembre y enero, una instalación solar produce la mitad que en verano, y puede haber varios días seguidos nublados. Para cubrirlo sin red hacen falta muchas más placas, una batería enorme y un generador. En verano, toda esa capacidad extra se desperdicia.
2. El coste
Como hemos visto, la diferencia de inversión frente a un buen sistema de respaldo es de 15.000 € o más, para ahorrar como mucho 100–150 € al año. Además, una batería de 30 kWh habrá que sustituirla en 12–15 años.
3. Los excedentes se pierden
Conectado a la red, cada kWh que sobra se compensa en la factura. Aislado, cuando la batería está llena, la producción simplemente se detiene. En primavera y verano, buena parte de la energía de tus placas no se aprovecha.
4. Los hábitos
En una casa aislada hay que vigilar el consumo, sobre todo en invierno: no poner a la vez varios aparatos potentes, posponer la lavadora en días nublados, arrancar el generador cuando la batería baja. Con un sistema de respaldo, la vida sigue igual.
5. Volver a conectarse puede costar
Si te das de baja y más adelante quieres volver a la red, tendrás que pagar de nuevo derechos de acceso y la conexión, y quizá adaptar la instalación.
Lo que sí te da un sistema de respaldo
Luz en los apagones, la mayor parte de tu energía producida en casa, compensación de excedentes y la red como seguro para el invierno. Es la forma más práctica de «no depender de nadie» cuando ya tienes red.
Trámites y normativa
Sistema de respaldo
Se tramita como una instalación de autoconsumo conectada a la red:
- Certificado de instalación firmado por un instalador autorizado.
- Registro de la instalación en el organismo de industria de tu comunidad autónoma.
- Comunicación con la distribuidora y activación de la compensación de excedentes.
- Licencia o comunicación al ayuntamiento, según el municipio.
La función de respaldo no cambia la modalidad de autoconsumo, pero los equipos deben estar certificados para separar la vivienda de la red durante el corte. Es un requisito de seguridad: una instalación que enviara energía a la red durante un apagón pondría en peligro a los operarios.
Instalación aislada
Al no estar conectada a la red, no hay trámites con la distribuidora ni compensación de excedentes. Aun así:
- Es una instalación eléctrica de baja tensión y debe cumplir el reglamento correspondiente.
- Necesita su certificado de instalación, firmado por un instalador autorizado, y el registro que exija tu comunidad autónoma.
- El generador debe conectarse mediante un sistema adecuado y cumplir sus propias condiciones de seguridad.
- En suelo rústico o no urbanizable, puede haber condiciones urbanísticas adicionales: consulta en el ayuntamiento.
Deducciones
Las deducciones del IRPF de 2026 están pensadas para instalaciones de autoconsumo y de mejora de la eficiencia energética de la vivienda. Si tu caso es una instalación aislada o una segunda residencia, confirma con tu asesor qué deducción puedes aplicar.
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre un sistema de respaldo y una instalación aislada?
El sistema de respaldo está conectado a la red y solo funciona de forma independiente durante un apagón. La instalación aislada no tiene conexión a la red y debe cubrir todo el consumo, todos los días.
¿Puedo desconectarme de la red con placas y batería?
Sí, es legal darse de baja del suministro. Pero en una vivienda que ya tiene red suele costar 15.000 € o más que un buen sistema de respaldo, para un ahorro adicional muy pequeño, y obliga a adaptar los hábitos en invierno.
¿Cuánta batería necesita una casa aislada?
El consumo diario multiplicado por los días de autonomía que quieras: en Levante, con generador de apoyo, unos 2 días. Una vivienda permanente de 15 kWh diarios necesita unos 25–30 kWh útiles.
¿Hace falta generador en una instalación aislada?
En una vivienda permanente, sí es muy recomendable: cubre las rachas de varios días sin sol y permite tener una batería más pequeña. En una casa de fin de semana puede no ser imprescindible.
¿El sistema de respaldo alimenta toda la casa?
Depende de la instalación. Lo habitual es un cuadro de circuitos esenciales (nevera, luces, router, caldera, algunos enchufes). El respaldo de toda la casa es posible con inversores y baterías de mayor potencia, con un coste mayor.
¿Cuánto cuesta añadir respaldo a una instalación con batería?
Entre 300 y 800 € para los circuitos esenciales, y entre 800 y 2.000 € o más para toda la vivienda, siempre que el inversor tenga función de respaldo.
Conclusión
Si tu vivienda tiene red, un sistema de respaldo es la opción lógica: te da luz en los apagones, mantiene la compensación de excedentes y usa la red como seguro para el invierno, por unos 300–2.000 € sobre una instalación con batería. La instalación aislada es la solución para casas sin red o donde conectarla cuesta muchos miles de euros.
Resumen:
| Sistema de respaldo | Instalación aislada | |
|---|---|---|
| Para quién | Viviendas con red | Viviendas sin red |
| Batería | 5–10 kWh | 15–40 kWh |
| Placas | Por el consumo anual | Por el consumo de invierno |
| Generador | No | Recomendable |
| Coste para una vivienda de 5.500 kWh | ≈ 11.000 € | ≈ 27.500–37.000 € |
Desconectarse de la red teniéndola suena bien, pero en la práctica cuesta mucho más y aporta muy poco frente a un buen sistema de respaldo. Si lo que buscas es seguridad ante los cortes y depender menos de la compañía eléctrica, empieza por las placas con inversor híbrido, añade una batería con respaldo y deja que la red se encargue de lo que el sol no alcanza.